ASFALTOS DE COLOR

En las ciudades se produce un efecto conocido como isla de calor. Se trata de una acumulación de calor por el hormigón, el asfalto y otros materiales que absorben calor durante el día, cuando los rayos del sol inciden en la ciudad. Después, durante la noche, la disipación de ese calor tarda horas. De ahí que, en verano, aunque se haya ido el sol, en las grandes urbes continúe el calor durante horas, a veces, durante toda la noche.

Además, otros factores como los edificios que no permiten que corra el viento, la falta de espacios verdes o los gases contaminantes de los coches, contribuyen al efecto isla de calor. La incidencia del fenómeno es proporcional al tamaño de la ciudad.

Entre los diversos factores que contribuyen a la aparición del efecto isla de calor están las carreteras, el asfalto negro atrae y retiene el calor procedente de los rayos del Sol. Todas las carreteras son de asfalto negro, todas absorben calor. Por eso el asfalto de color lo hace ver diferente es amigable con el medio ambiente y disminuye el calor.

 

SUPERFICIES

  •  Estacionamientos
  • Ciclovías 
  • Calles 
  • Caminos 
  • Parques Infantiles